Con algunos de estos ingredientes, unos más, o varios menos, miles de paraguayos y paraguayas (mucho más ellas) vienen cociendo alimentos en las miles de ollas populares multiplicadas por toda la república en estos tiempos de pandemia, de aislamiento y radicalización de nuestras penurias sociales. Han sido el sistema de protección social más veloz y efectivo, a falta de uno institucionalizado. Han sido una respuesta urgente y necesaria ante la anémica asistencia gubernamental. Han contenido el hambre, pero no las injusticias. *Por Luis Rojas
La Unión de Actores del Paraguay afirma en su comunicado que “las grandes mayorías de la sociedad, sobreviven en profunda desigualdad, a causa del capitalismo salvaje, con un Estado capturado por una minoría a la que sirve y privilegia mediante una obscena acumulación de riquezas e inhumana avaricia, con la explícita complicidad del sistema de medios de comunicación empresariales.”
EDITORIAL. A la explotación, a la corrupción, a la haraganería, a la indiferencia, a la represión orientada por las patronales desde su gobierno del fraude, le oponemos la fuerza aleccionadora de la clase trabajadora organizada.
¿Cómo atraviesa el arte nuestra comprensión del momento en que vivimos cuando se van borrando límites entre la realidad y la ficción? ¿Qué poder tiene el cine para incidir en nuestras acciones y cómo se vincula con los otros campos de construcción social? Para abordar estos temas y buscando profundizar la mirada sobre el cine latinoamericano y especialmente el paraguayo, invitamos a Marcelo Martinessi a compartir reflexiones en un contexto que nos urge replanteamientos radicales sobre nuestras formas de ver y vivir en el mundo. *Por Néstor Amarilla, Noelia Cuenca y Najeeb Amado.
Varias manifestaciones con gran número de aglomeraciones están siendo realizadas en Brasil por manifestantes favorables a Bolsonaro, en un momento en que el mundo vive y defiende el aislamiento para frenar el contagio de coronavirus y evitar el colapso generalizado del sistema de salud, bien como un colapso social más amplio. *Por Andrew Goes
El Sindicato de Funcionarios de Petróleos Paraguayos, que advirtió que para pensar una verdadera Reforma del Estado se debe convocar a los representantes de todos los sectores, principalmente, a los representantes de la clase trabajadora del pais, quien es la que sosteniene el Estado.*Por Comité Obrero Timoteo Ojeda
Para mejorar la salud, no solo hacen falta profesionales -médicos, de enfermería, bioquímica- sino además una política preventiva, con personal bien pagado y distribuido en zonas de mayor precariedad, que estén coordinadas, con programas de empleo, alimentación y educación. *Por Fabián Franco
La reclusión a la que nos obliga la actual pandemia, se vive muy diferente según la clase social a la que se pertenezca. Mientras las patronales, afligidas, despotrican contra las medidas de restricción de circulación porque sus lucros están en riesgo, las clases trabajadores se debaten entre el hambre y la desesperación. *Por Victor Jara
Podemos decir con plena certeza que Lenin representa esa conjunción entre teoría y práctica expresada en la praxis revolucionaria, pues sobre sus hombros no sólo recayó la tarea histórica fundamental de guiar al proletariado para sentar las bases de la construcción del primer Estado obrero – campesino en la historia de la humanidad, sino además, sentar las bases para la comprensión de la economía política en el período de transición hacia el socialismo. *Por Alhelí Cáceres
Asistimos expectantes al comportamiento del mercado, de los precios, al de la curva del coronavirus y de otras pandemias, hoy menos visibles o con menos publicidad que el Covid 19, e incluso naturalizadas por nuestras sociedades, como por ejemplo la violencia ejercida hacia los más vulnerables. *Por Alhelí Cáceres
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