Afiches con orden de arresto internacional contra primer ministro de Israel aparecen en varios puntos de la ciudad de Asunción

El 2 de marzo, afiches con la orden de arresto internacional contra Benjamin Netanyahu, el primer ministro del Estado de Israel, emitida por la Corte Penal Internacional, aparecieron en varios puntos de la ciudad.

El 21 de noviembre, la CPI emitió la orden señalando que existen motivos razonables para creer que Netanyahu tiene responsabilidad penal por delitos graves, entre los que se le imputan crímenes de guerra, tales como uso de hambre como método de guerra y dirección intencional de ataques a la población civil. Asimismo, se le imputan crímenes de lesa humanidad: asesinato de civiles, persecución de civiles por motivos políticos o nacionales, y otros actos inhumanos graves.

El Estado de Israel lleva 78 años de ocupación del territorio palestino, y desde entonces ha llevado a cabo un proyecto de limpieza étnica, apartheid racista y genocidio contra la población palestina, que se ha recrudecido desde octubre de 2023.

Pese a la condena de la mayoría de los países, el Estado de Israel sigue impune por sus crímenes, dada la protección de Estados Unidos, que posee poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y el apoyo de países periféricos y subordinados a los intereses geopolíticos del gobierno estadounidense, como es el caso de Paraguay, Palau, Micronesia y las Islas Marshal, Papúa y Nueva Guinea y Honduras.

El gobierno paraguayo es cómplice de los crímenes de Netanyahu y el Estado de Israel, y fue invitado por Donald Trump, principal aliado del Estado sionista, a conformar el controversial e ilegítimo Consejo de Paz. Este consejo pretende instituirse en gestor para la administración de Gaza, con proyectos que no contemplan los intereses del pueblo palestino sino de los capitales privados.

En este momento en que el Estado de Israel y Estados Unidos amplían su ataque hacia Irán y otros países de la región, se hace urgente el cumplimiento de esta orden de arresto, para detener la guerra colonial e imperialista.