Opinión | Por Pablo Pérez


La movilización del gremio médico ha desnudado toda pretensión del gobierno narcomafioso de Horacio Cartes de simular algún grado de interés en la sanidad pública. La respuesta de prácticamente la totalidad de los ministros y congresistas sostiene la idea de que conceder las básicas demandas para tener un servicio de salud pública digno es «inviable» al mismo tiempo que en un marco temporal similar, de 2010 en adelante, senadores se han autoconcedido aumentos mayores (14 millones de guaraníes) prácticamente sin argumentación.

Esta observación ha sido ampliamente notada por la población, que apoyó mayoritariamente la medida de fuerza de los trabajadores médicos y que ha animado al sector campesino en Misiones a sumarse a la lucha.

La imposibilidad argumentada por el gobierno, desde luego, es previsible, dado que el único proyecto de Paraguay posible para el poder político actual es este: un país conformado por los intereses del capital nacional y extranjero que busca privatizar todo derecho y regalar cada recurso natural; una gavilla de operadores políticos que facilitan la consecución de estos intereses, que se piensa como dueña del país al punto de sumergirse en un evento deportivo como el Campeonato Mundial de Rally ignorando la debacle de la sanidad pública; y una gran masa de ciudadanos de tercera categoría, de clase trabajadora, de quienes se espera no menos que la sumisión total a este esquema a costa de pagar todo el daño humano, económico y ambiental y renunciar a toda aspiración de dignidad.

Hasta ahora la única respuesta tangible, además de la indiferencia del Ejecutivo y el discurso hipócrita del «no hay plata» ha sido la creciente escalada de represión por parte de la Policía Nacional.

Hoy, ante el silencio criminal de este gobierno al reclamo de todo un país, se ha confirmado la renuncia y puesta a disposición de cargos de dirección de 431 médicos del sistema de salud pública, como uno de los ejemplos históricos más potentes de dignidad del gremio. Que esta llama se extienda en toda la clase trabajadora paraguaya hasta romper la propia idea de lo «imposible»: un Paraguay donde la propia clase trabajadora decida su destino y defina sus prioridades, decida cómo, para qué y para quiénes desarrollar sus fuerzas productivas sin el beneplácito de quienes nos perciben como poco más que números y peones en su juego.

Esta lucha representa la naciente oportunidad de desarrollar la consciencia de nuestra propia fuerza y nos llama una vez más a estar a la altura de tantas figuras insignes que compartieron nuestro proyecto de lo «imposible» y que en su propia praxis lo hicieron tangible, como los camaradas Joel Filártiga y Ubaldo Soler, así como otros valientes médicos de la talla de Agustín Goiburú y Gladys Meilinger de Sannemann, para que por fin Paraguay ya no duela.


Referencias bibliográficas

  1. https://www.abc.com.py/nacionales/2026/08/28/colapso-por-huelga-de-medicos-renuncian-especialistas-y-peligran-hospitales/
  2. https://www.abc.com.py/politica/2026/08/26/no-hay-plata-dice-senador-cartista-antonio-barrios-ante-reclamo-de-medicos/
  3. https://www.ultimahora.com/evolucion-del-salario-de-diputados-y-senadores-se-aumentaron-casi-23-millones-en-16lucha
  4. https://www.abc.com.py/nacionales/2026/08/26/una-decada-para-ser-medico-un-apellido-para-cobrar-millones-la-doble-vara-del-gobierno/
  5. https://www.abc.com.py/nacionales/2026/08/28/medicos-cierran-la-py01-en-misiones-y-campesinos-se-suman-a-la-protesta/
  6. https://www.abc.com.py/deportes/motor/2026/08/27/santiago-pena-fue-el-copiloto-de-oliver-solberg-en-el-shakedown-del-rally-del-paraguay/
  7. https://www.abc.com.py/nacionales/2026/08/31/alarma-sanitaria-431-medicos-renuncian-y-los-hospitales-publicos-colapsan/