El Gobierno que nos culpa

Por Miguel H. López

Adámico se denomina el síndrome por el que una persona –física, ente, grupo de poder político, etc.- siempre culpa a otros, fuera de sí, de las cosas que ocurren, para no asumir responsabilidad en los daños y catástrofes que sus acciones y omisiones provocan. En este contexto de pandemia global por el nuevo coronavirus, el gobierno del colorado Mario Abdo Benítez, hijo y homónimo del secretario del dictador Alfredo Stroessner (1954-1989), desplegó en los últimos días una muestra cínica de esta patología. Hilvanó un discurso desde diversas esferas del poder para ubicar a la población en la silla del escarnio, acusando y amenazándola de volver a cuarentena cero “por su irresponsabilidad”. Este hecho, deliberado y mediatizado, busca ocultar su criminal responsabilidad –por corrupción- en el hecho de que no haya sistema sanitario público preparado para hacer frente a la emergencia.

Aparte de tal descaro oficial, como parte de la errática política del Ejecutivo, desarrollada desde el día uno de la declaración de cuarentena, hace 83 días, a través de los ministerios de Salud Pública, Interior, Hacienda e Industria y Comercio sólo vinieron difundiéndose mensajes contradictorios, especulativos y poco claros, en medio del marasmo de preocupación de la gente, el estrés por encierro, el hambre amortiguado apenas en ollas populares y el temor a la muerte por contagio.

Sumado a ese poco decoroso desempeño como hombres y mujeres de gobierno, tanto los responsables de ministerios y el mismo presidente de la República, en todo momento presionaron a la población responsabilizándola de que si no se recluía en casa la explosión local de la pandemia, con elevado costo en vidas, era cosa segura. Que si no lo hacía, la curva de contagio no se aplanaría y entonces el sistema sanitario público colapsaría ya que se necesitaba un tiempo para equiparlo.

Así, desde el poder fue aplicada la denominada doctrina del shock [1] [2]. Más folclóricamente sería doctrina del cháke, atendiendo que la encubierta –y no tanto- amenaza solo explota el miedo soterrado, heredado de 35 años de dictadura, en el imaginario profundo de paraguayos y paraguayas; y el no menos fuerte sentimiento de culpa que tiene hondas raíces en los dogmas de la religión mayoritaria del país, para domesticar y aprovechar el condicionamiento sicológico y desplegar otras políticas con otros intereses. Desde el Ejecutivo y sectores económico-empresariales, con la tutela de los partidos políticos de la derecha nacional, aprovecharon además para instalar el proyecto de Reforma que pueda esquilmar aún más al Estado, en medio de la emergencia, teniendo como mascarón de proa al cuestionado y de turbia gestión ex fiscal y exdiputado Hugo Velázquez, a la sazón actual vicepresidente de la República.

Los condimentos socioculturales estaban servidos para aplicar mecanismos sociopolíticos. Con estos el Gobierno empujó a la gente al encierro, a los controles riñendo con derechos constitucionales, a la represión y humillación física y sicológica, a los abusos de poder para infundir más miedo; y al acoso constante a través de frecuentes conferencias de prensa de voceros oficiales, difundidas en cadena, en simultáneo, por los medios masivos de comunicación, llegando a todos los rincones del territorio. Nadie escapa a la interpelación de sus voces y miradas. Allí sí el mensaje era –es- muy claro y la intimidación iba –va- desde lo sutil hasta el anuncio de manu militari (mano dura), sin contemplaciones, que finalmente fue –es- aplicada contra sectores desvalidos, empobrecidos y desempleados, aunque los poderosos económicos y políticos siguieran violando la cuarentena.

A fines de marzo, por exigencia y complicidad de los empresarios, el Gobierno anunció el levantamiento de la cuarentena debiendo retroceder antes de su aplicación porque la noticia derrumbó su popularidad y los reclamos de la población regaron redes sociales y medios periodísticos. A mitad de abril la presión de las constructoras –obras públicas y civiles- pudo más y el lunes 13 más de 50 mil [3] trabajadores albañiles y afines ingresaron a la capital Asunción y al departamento Central, en ese momento epicentros de los contagios de Covid-19. Del discurso de que Paraguay había hecho retroceder la enfermedad y ya no quedaban internados en terapia intensiva, al viernes de esa semana la licencia fue cancelada. Volvió el encierro total y la presión fue puesta nuevamente sobre la población que para los organismos oficiales es el potencial peligro para la propagación del virus.

Como justificativo ante las críticas al levantamiento parcial de la cuarentena, el Gobierno ensayó un argumento descartado a nivel internacional por inefectivo: la necesidad de proteger a la población aplicando la teoría de la inmunidad colectiva o de manada. Vocero de este discurso fue el director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera, quien ante cámara dijo que la población necesitaba ser contagiada controladamente, aunque “más rápido” [4] y que en los hospitales estaban ansiosos esperando para trabajar [5].

Finalmente el 4 de mayo comenzó la flexibilización gradual a través de la llamada “cuarentena inteligente” en 4 fases [6]. Al iniciarse la segunda fase esta semana el comportamiento del contagio, reflejado en los números de positivos por día ancló la alarma en los infectados localmente y en el aumento de los casos sin nexo, resultado de la circulación comunitaria de la Covid-19. Disimulando nerviosismo las autoridades sanitarias y demás estamentos del Estado, incluyendo al presidente Abdo Benítez, apuntaron nuevamente la lanza acusadora hacia la población. Julio Mazzoleni, el autonombrado capitán del barco de Salud, lanzó la primera amenaza: cerramos todo de nuevo si la gente no colabora [7]. El discurso de culpar de la situación a la población recobró fuerza. Si bien en algunos sectores la actividad social había aumentado y las medidas en parte relajadas, la fusta se dirigió a todos sin excepción. Antes, el mismo presidente de la República advertía que volvería a cerrar todo si no se respetaba la cuarentena inteligente [8]. El ministro del Interior Euclides Acevedo farfulló vehemente en los medios: Ya no quiero ver aglomeración de personas, gente sin tapabocas, porque esto se va poner más rígido [9]. Cargó la responsabilidad personal sobre la gente advirtiendo que si no se ajustan a las disposiciones serán causantes de una catástrofe viral y se volverá a fase cero de la cuarentena lo que sería criminal para la economía. Pidió entonces a la Fiscalía General imputar a las personas con criminal irresponsabilidad [10]. Por estos días el Gobierno, incluso, comenzó a analizar aislamientos regionalizados [11] y cuarentenas totales por sectores [12] alegando que las personas incumplen el aislamiento y el protocolo.

¿Qué había pasado de la necesidad de abrir todo gradualmente y de contagiarnos de a poco, de habernos pedido el sacrificio durante 54 días totales para equipar el sistema sanitario público; de decirnos que los negocios podían en etapas volver a operar con alguna regularidad aplicando los protocolos; de habernos, en algún momento, casi felicitado porque se logró aplanar la curva de contagio (aunque cuando las cosas salen bien ellos son los únicos responsables), etc.? ¿Por qué ahora mostraban nuevamente los colmillos y nos consideraban la peor amenaza a nosotros mismos?

Sucedió que después de 83 días de iniciada la cuarentena, en donde la población cumplió cabalmente su parte, el Gobierno no compró nada para ningún hospital. En la maraña de maniobras dentro de Salud Pública, de las empresas de maletín vinculadas a Justo Ferreira, de los manejos poco claros de Hacienda, de la corrupción que salpica directa e indirectamente al propio Mazzoleni [13], los USD 1.600 millones prestados para atender la emergencia se habían dilapidado, llegando al ministerio “buque de este combate” apenas USD 99 millones. Ese monto casi fue licuado por el descubierto negociado con Insumos Médicos S.A. (Imedic) y Eurotec S.A. del clan Ferreira, que obligó a las autoridades a rechazar –al principio parcial y luego totalmente- insumos y camas de peligrosa calidad que intentaron vender al sistema. La denuncia a los responsables del intento de estafa al Estado se demoró sospechosamente más de lo que uno pudiera imaginarse. Para peor, ahora Hacienda prevé un préstamo nuevo de USD 300 millones en nombre de la pandemia [14].

Para encubrir esta criminal negligencia e incapacidad del Gobierno, en su conjunto, es que nuevamente colocan la culpa del riesgo de transmisiones y muertes sobre la población, porque el sistema que debieron robustecer está casi igual de desprotegido y aniquilado como hace 3 meses; y un contagio moderado, como al que nos inducían al iniciar la segunda quincena de abril, colapsaría el sistema en 1 semana. Entonces, no asumen su culpa en esta estafa a la confianza de la población. La niegan acusando a ésta de que si no colabora vamos a enfermarnos y morirnos todos. En realidad si ello ocurre es por irresponsabilidad del Gobierno y todo su equipo en cuyas manos está el indolente manejo de la emergencia por pandemia y en consecuencia la vida de la gente.

Ayer, desde los organismos de seguridad del Estado, fue emitido un agresivo mensaje reforzando el mismo discurso de trasladar la culpa sobre otros evitando asumir la propia. La Policía Nacional puso a circular un anuncio que expresaba: Tarea para hoy: Aprender a ser responsables. Si te contagiás de coronavirus, la culpa es tuya por no quedarte en casa y no cumplir el aislamiento. ¡Tú eres el único responsable de tus actos!

¿Cómo?

El 80% de la actividad económica fue reanudada por orden del propio Gobierno y el cumplimiento de los protocolos y distanciamientos son responsabilidad de los empresarios. Los hospitales están desprotegidos y desabastecidos, con carencia de equipos de bioseguridad, por causa del Gobierno. Más de 100 mil trabajadores perdieron el empleo o fueron cesados por falta de pericia e intervención efectiva del Gobierno. Más del 70% de la población económicamente activa está en el sector cuentapropista y el informal que no puede quedarse en casa –si la tiene- ya que debe salir a rebuscarse en condiciones altamente precarizadas porque el Gobierno no genera circunstancias económicas ni puestos de trabajo legales y dignos; y porque la destrucción del sistema sanitario público es culpa de los sucesivos Gobiernos (y del actual) más las autoridades parlamentarias. Además, la represión y el gatillo fácil de los agentes del orden en contexto de pandemia de estos días, que casi mata a un niño de 6 años por disparo [15], es responsabilidad del Gobierno (la Policía Nacional y el ministro del Interior), aunque quieran culpar a la víctima…


[1] https://www.youtube.com/watch?v=Nt44ivcC9rg

[2] http://revistainvi.uchile.cl/index.php/INVI/article/view/522/541

[3] https://www.abc.com.py/nacionales/2020/04/12/esperan-que-mas-de-50000-personas-del-rubro-de-la-construccion-ingresen-manana-a-asuncion/

[4] https://www.ultimahora.com/por-que-guillermo-sequera-habla-contagios-controlados-del-covid-19-n2880999.html

[5] https://npy.com.py/2020/04/doctor-sequera-tenemos-que-empezar-a-contagiarnos/

[6] https://www.mspbs.gov.py/dependencias/portal/adjunto/e13793-CUARENTENAInteligentev7TITUTLOS.pdf

[7] https://www.lanacion.com.py/pais/2020/05/29/mazzoleni-advierte-cerramos-todo-de-nuevo-si-la-gente-no-colabora/

[8] https://www.abc.com.py/nacionales/2020/04/28/marito-advierte-que-volvera-a-cerrar-todo-si-no-se-respeta-cuarentena-inteligente/

[9] http://paraguay.com/nacionales/podemos-volver-a-la-cuarentena-total-dice-acevedo-195246

[10] https://www.ultimahora.com/una-sola-persona-puede-ocasionar-catastrofe-viral-dice-euclides-acevedo-n2887704.html

[11] https://www.abc.com.py/nacionales/2020/06/01/cuarentena-inteligente-realizaran-un-analisis-territorial/

[12] https://www.lanacion.com.py/pais/2020/06/01/mazzoleni-advierte-que-central-y-alto-parana-podrian-ir-a-cuarentena-total/

[13] https://adelantepymatic.wordpress.com/2020/05/28/el-barco-pirata-de-salud/

[14] https://www.hoy.com.py/nacionales/no-rinden-cuenta-de-los-us-1.600-millones-y-ya-piden-mas-creditos

[15] https://www.hoy.com.py/nacionales/caso-de-nino-baleado-acevedo-asegura-que-fue-un-accidente-y-habla-de-imprudencia-policial https://www.ultimahora.com/abogados-repudian-barreras-policiales-y-critican-expresiones-euclides-n2887977.html

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