Curuguaty: violación de derechos humanos que aún persiste

El Estado paraguayo sigue violentando los derechos fundamentales de las víctimas, sus familiares y la sociedad en su conjunto, que reclama, con la más profunda de sus convicciones justicia. Pero no cualquier tipo de justicia. Una que le permita resolver las profundas desigualdades que motivaron la masacre, que permita homenajear los reclamos y convicciones de los campesinos que pusieron el cuerpo para resolver otros tipos de injusticias de más profunda raigambre sobre la propiedad de la tierra y el derecho a la vida justa que de ella se desprende. Por Alberto Federico Ovejero.

Crisis sistémica: El imperio en el laberinto de su decadencia [Tercera Parte]

La formación económica-social capitalista, así como debe ser abordada como totalidad, debe comprenderse como la síntesis de todas las formas de explotación y dominación que la precedieron y que la componen hoy, como es el caso del racismo y el patriarcado. El capitalismo logra imponerse sobre viejas estructuras sociales perfeccionando sus mecanismos de dominación, se presenta, en suma, como contradicciones no superadas del orden social burgués, y a su vez, como expresión concreta de la clase trabajadora. *Por Alhelí Cáceres

EL DERECHO A LA REBELIÓN

Todas las batallas, tanto cruentas como incruentas, son consideradas -desde antaño- como un derecho legítimo de los pueblos para su emancipación ante cualquier opresión tiránica. En el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, se reconoce el derecho de rebelión con las siguientes palabras: “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”. *Por el Comité de DDHH "Alberto Barrett"

El teletrabajo puede ser una trampa

El trabajo a distancia no siempre significa manejar los propios tiempos y disponer de mayor “libertad”. Detrás del home office, el anglicismo chic de moda, puede haber una lógica de aún más precarización y retroceso de derechos. *Por Norma Flores Allende

Los ingredientes de las ollas populares

Con algunos de estos ingredientes, unos más, o varios menos, miles de paraguayos y paraguayas (mucho más ellas) vienen cociendo alimentos en las miles de ollas populares multiplicadas por toda la república en estos tiempos de pandemia, de aislamiento y radicalización de nuestras penurias sociales. Han sido el sistema de protección social más veloz y efectivo, a falta de uno institucionalizado. Han sido una respuesta urgente y necesaria ante la anémica asistencia gubernamental. Han contenido el hambre, pero no las injusticias. *Por Luis Rojas

La seguridad del tormento

La reclusión a la que nos obliga la actual pandemia, se vive muy diferente según la clase social a la que se pertenezca. Mientras las patronales, afligidas, despotrican contra las medidas de restricción de circulación porque sus lucros están en riesgo, las clases trabajadores se debaten entre el hambre y la desesperación. *Por Victor Jara

La impronta histórica es retornar a Lenin

Podemos decir con plena certeza que Lenin representa esa conjunción entre teoría y práctica expresada en la praxis revolucionaria, pues sobre sus hombros no sólo recayó la tarea histórica fundamental de guiar al proletariado para sentar las bases de la construcción del primer Estado obrero – campesino en la historia de la humanidad, sino además, sentar las bases para la comprensión de la economía política en el período de transición hacia el socialismo. *Por Alhelí Cáceres

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑