Cultura | Por Adelante!
La Plataforma Social de Derechos Humanos Memoria y Democracia, junto con la Dirección de Memoria Histórica y Reparación, invita a la actividad cultural por los 37 años de la caída de Alfredo Stroessner, a realizarse el lunes 2 de febrero, a las 18.00 h, en la Plaza de los Desaparecidos (Paraguayo Independiente esquina Montevideo). El evento lleva por nombre “50 años después, Des-stronizate”.
En la ocasión se realizará la 4ta edición del Museo Vivo, una puesta escénica multidisciplinaria, creada colectivamente por varios artistas, que recoge temas relacionados a los 35 años de dictadura vividos bajo el gobierno de Alfredo Stroessner, así como al posterior proceso de transición democrática y a los vestigios de dicho modelo totalitario que persisten en la sociedad.
El evento contará con actividades dirigidas a las infancias, música en vivo, performance, instalaciones y otras propuestas artísticas.
El lema “50 años después, Des-stronizate” hace referencia a diferentes hechos ocurridos en el año 1976 en el marco del terrorismo de Estado, como la intervención al Colegio Cristo Rey, la represión a la OPM (Organización Político Militar u Organización Primero de Marzo) y a las Ligas Agrarias Cristianas en la llamada Pascua Dolorosa, que dejaron como consecuencia algunas de las mayores cifras de detenciones, víctimas de tortura, muertes en prisión y desapariciones de la dictadura stronista.
Contexto histórico
A finales del año 1975 se firmaba el acuerdo secreto del Operativo Cóndor en Chile, un plan de cooperación entre los aparatos represivos de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. Luego se sumarían los países de Brasil, Perú y Ecuador. El recrudecimiento regional de la persecución política adquirió un grado extremo de crueldad en nuestro país para el año 1976, con intervenciones represivas tanto en la capital como en las poblaciones del interior.
Recientemente, el periodista Carlos Martini recordaba haber sido víctima de una detención policial, acusado de formar parte de una organización guerrillera, a causa de participar de un grupo de lectura en el Colegio Cristo Rey, del cual acababa de egresar. Fue en enero del año 76. Para el mes de abril se daría una de las operaciones más grandes del régimen, tras el descubrimiento por parte de las fuerzas represivas de la incipiente OPM. Las detenciones iniciaron el 5 de abril, en Asunción, tras lo cual se dirigirían al interior. En la capital fueron víctimas Juan Carlos Da Costa (muerto en enfrentamiento, según la policía), Mario Schaerer
Prono (muerto en tortura), además de varios detenidos como Guillermina Kanonikoff, Carlos Fontclara, Teresita López, Carlos Casco y otros, la mayoría de ellos también víctima de tortura.
En los días siguientes el operativo se dirigió al interior del país. La denominada policía política hizo uso del argumento de la detención a supuestos miembros de la OPM y la cacería se llevó a cabo sobre la dirigencia de las Ligas Agrarias Cristianas, una organización campesina basada en los principios de la vida comunitaria y el arraigo en la cultura campesina. En el departamento de Misiones, el conocido torturador Camilo Almada Morel (alias Sapriza) se instaló en la sede de la Delegación de Gobierno, en el lugar conocido como Abraham Cue, que funcionó como centro de reclusión y tortura de las personas detenidas.
Algunas de las víctimas de las intervenciones fueron Silvano Ortellado Flores de Santa Rosa (ejecutado), los hermanos López Maidana, Adolfo, Elixto, Francisco y Policarpo, también de Santa Rosa (desaparecidos), Luis Gonzaga Pereira de San Rafael (desaparecido). Los hechos en el Departamento de Misiones coincidieron con los días de la Semana Santa, por lo que se los recuerda como la Pascua Dolorosa.
En el departamento de Paraguari, en la comunidad de Simbrón, la represión llegó el 30 de abril, tras varias otras intervenciones en otras comunidades del interior. Allí fueron víctimas Juan de Dios Salinas, Albino Vera (desaparecidos), Víctor Leguizamón, Sixto Melgarejo y Víctor Melgarejo (ejecutados). Los militares tomaron la casa de Juan de Dios Salinas y se apostaron allí por alrededor de 3 meses, hostigando a la población con varias formas de abusos durante ese tiempo.
Un juicio en curso:
Martín Rolón es otra víctima de la Pascua Dolorosa, desaparecido hasta la fecha. Toda su familia fue perseguida, detenida y víctima de varias formas de tratos degradantes. Eran oriundos de San Ignacio, Misiones, y fueron detenidos en Lambaré, a donde habían huido ya a causa de la persecución política.
Uno de los hermanos de Martín, Domingo Rolón, contaba entonces con 19 años de edad y fue también detenido y víctima de tortura. Actualmente se lleva a cabo un juicio contra tres ex policías del régimen, Fortunato Laspina, Eusebio Torres y Manuel Alcaraz, en base a una denuncia por tortura presentada por Domingo. El tribunal que preside el caso se encuentra conformado por los jueces Fabián Escobar, Carlos Hermosilla y Juan Pablo Mendoza.
Espacio de memoria:
La Plaza de los Desaparecidos es el punto de encuentro de organizaciones sociales, activistas por los derechos humanos y sobrevivientes de la dictadura stronista, donde de manera periódica se realizan actividades para conmemorar fechas simbólicas de la historia reciente de nuestro país. La articulación organizadora del evento sostiene que la plaza debe convertirse en un espacio de memoria que rinda tributo a su nombre y donde la población cuente con actividades culturales, de memoria y reflexión sobre el legado nefasto de la dictadura stronista, en la defensa de la no reiteración de hechos de terrorismo de Estado.
Una respuesta a las declaraciones de José Duarte Penayo:
Des-stronizate es un juego de palabras que se refiere a la persistencia del stronismo en nuestro entorno social actual. Es un llamado a revisar los rastros de la dictadura y sentar postura para
señalar los daños causados por el terrorismo de Estado. Detenciones arbitrarias, secuestro, tortura, ejecuciones, desapariciones, robo del bien público entre varias otras formas de abuso de poder fueron prácticas que sostuvieron a la dictadura de Alfredo Stroessner. Negar los males del stronismo diciendo que “forma parte de la historia grande del Paraguay” o que “la dictadura de Stroessner fue benigna en materia de muerte”, como lo hizo el presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), José Duarte Penayo, es un acto de ofensa a las víctimas y de desconocimiento del Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ), reconocido oficialmente por el Estado paraguayo.
Desde la articulación organizadora de la actividad manifiestan que tras 37 años del inicio de la llamada transición y 50 años de los terribles hechos que se recordarán en el 2026, el Poder Judicial y todo el Estado paraguayo debe prestar principal atención para garantizar justicia y reparación para las víctimas, condena a los represores, y el cumplimiento de las recomendaciones de la CVJ. Sostienen que solamente con el fin de la impunidad y con memoria sobre lo ocurrido será posible sentar las bases para una democracia real.
