Este fin de semana se realizó en Asunción la Conferencia Nacional del Partido Comunista Paraguayo. Compartimos el discurso inicial expresado por el histórico dirigente obrero y revolucionario, Bernabé Penayo, actual Secretario de la Comisión de Organización del PCP y miembro de su Comisión Política.

Por Bernabé Penayo*

Vivimos en una sociedad capitalista, donde la burguesía impone su cultura. Nuestra cosmovisión del mundo, de la sociedad, del arte, de la política, está basada en la cultura burguesa. Esta cultura es muy fuerte y se apropia de nuestra mente, a veces sin darnos cuenta de esa realidad e influencia en nuestra mentalidad y nuestra práctica.

Desde el momento en que ingresamos al Partido se desata una lucha en nuestras mentes y en nuestras conciencias, entre la ideología burguesa y la ideología proletaria, se trata de una batalla que se da en el día a día de nuestra militancia, de mil formas, consciente e inconscientemente.

En la medida en que descubrimos y profundizamos el conocimiento y la práctica de la ideología proletaria en la militancia partidaria surgen sentimientos diversos y contradictorios que se expresan diariamente, en el trabajo, en el colegio, la universidad, en el barrio, en la familia, en la pareja, con los amigos. Por eso es fundamental el esfuerzo permanente por la formación política e ideológica de la militancia partidaria para fortalecer la convicción y la moral comunista que surge a partir del conocimiento profundo de la ideología proletaria y la acción revolucionaria.

A propósito, Lenin en su famosa obra “¿QUÉ HACER?” decía lo siguiente: 

Desde que el socialismo se ha hecho ciencia, exige que se lo trate como tal, es decir que se lo estudie. La conciencia así lograda, y cada vez más lúcida, debe ser difundida entre las masas obreras, y se debe cimentar cada vez más fuertemente la organización del Partido, así como la de los sindicatos.

Los reveses temporales son una desgracia a medias. La experiencia revolucionaria y la habilidad de organización son cosas que se adquieren con el tiempo. Lo que hace falta es tener conciencia de los defectos, cosa que en la labor revolucionaria equivale a más de la mitad de su corrección.

El problema se plantea así: ideología burguesa o ideología socialista. No hay término medio, no hay tercera ideología.

En la sociedad desgarrada por las contradicciones de clase nunca puede existir una ideología al margen de las clases ni por encima de las clases,  por eso, todo lo que sea rebajar la ideología socialista, todo lo que sea separarse de ella significa fortalecer la ideología burguesa.

El desarrollo espontáneo del movimiento obrero marcha precisamente hacia la subordinación suya a la ideología burguesa. El movimiento obrero espontaneo es tradeunionismo, lo cual no es otra cosa más que el sojuzgamiento ideológico de los obreros por la burguesía

Muchos y muchas camaradas están aparentemente convencidos y convencidas de su pertenencia al Partido y ante dificultades diversas, abandonan la militancia partidaria con mucha facilidad, lo cual nos indica que realmente sus formaciones ideológicas no eran suficientemente firmes.

Como Partido de la clase obrera estamos con la responsabilidad de construir una organización partidaria totalmente diferente a los partidos  y organizaciones burguesas; como dijera el camarada Lenin, necesitamos construir un partido de nuevo tipo, y un aspecto de ese Partido de nuevo tipo es la organización y trabajo celular.

Tal como establece el ESTATUTO PARTIDARIO, las células  se organizan en los lugares de trabajo, vivienda o estudio de las y los militantes y constituyen la organización básica y esencial del Partido. Esta organización celular es imprescindible para insertarnos entre compañeras y compañeros de trabajo, entre vecinas y vecinos, entre compañeras y compañeros de estudio, con la intención de transmitir y enriquecer nuestro proyecto de nueva sociedad, realizando las tareas colectivas de manera planificada, creativa y disciplinada, lo cual nos permite analizar, discutir, intercambiar opiniones y evaluar situaciones para tener una visión más certera y realista que nos permita ir consolidando la construcción del Partidos que necesita la clase trabajadora.

La disciplina es fundamental para asegurar el éxito de las tareas y está basada en la crítica constructiva y la autocrítica real y honesta. La planificación objetiva de las tareas es una importante herramienta para el crecimiento y el desarrollo de nuestra organización partidaria.

Podemos tener muchos afiliados, muchas células partidarias, pero si no se planifican las tareas partidarias y no se hace una  permanente lucha por su cumplimiento, de hecho se limita seriamente el crecimiento y la influencia del Partido en la arena política y social de nuestro país y en particular en la clase trabajadora.

Cuando un organismo partidario realiza una planificación de las tareas por un lapso de tiempo, el objetivo es progresar y avanzar en el transcurso de ese periodo de tiempo, pero si al cabo del tiempo planificado no hay progresos ni avances, no tiene sentido la realización del plan de trabajo. Para qué planificar si al final de ese periodo vamos a estar en el mismo lugar.

El progreso y el avance en las tareas partidarias se darán desarrollando más compromiso y mística revolucionaria, logrando un mayor nivel de formación político-ideológica, mayor aporte a las finanzas del Partido, mayor cantidad de afiliados en el seno de la clase trabajadora y otros sectores sociales, mayor cantidad de células, mayor influencias del Partido en el seno de las masas.

Camaradas, a los revolucionarios nos caracteriza la honestidad y la franqueza, lo cual nos obliga a ser autocríticos de nuestra militancia y debemos reconocer con honestidad y franqueza que en la vida partidaria tenemos una fuerte resistencia a la organización celular y al trabajo planificado, tomar conciencia de ella y reconocerla como una debilidad a ser superada. Y ese reconocimiento, como dijera Lenin, ya es más de un 50% de superación. Entablar una tenaz y permanente lucha política, ideológica y organizativa para superar nuestras debilidades, es el gran desafío colectivo de esta conferencia.

¡Hagamos honor de pertenecer a un Partido Revolucionario!

¡Hagamos honor a mujeres y hombres, heroínas y héroes del glorioso Partido Comunista Paraguayo!

Marchemos hacia la construcción de un gran Partido Comunista para celebrar el acontecimiento histórico del centenario de la fundación del Partido Comunista Paraguayo, con gran participación de la clase obrera paraguaya, que fuera la fundadora de esta insustituible herramienta de lucha por un Paraguay y un mundo sin explotadores ni explotados.

24/06/2023


*Bernabé Penayo, es un histórico dirigente sindical e imbatible luchador contra el fascismo. Nacido en el seno de una familia de heroicos comunistas, perseguido por la tiranía desde muy joven, Bernabé fue preso político en los calabozos stronistas en la década del 70. Ni las torturas ni el exilio lograron doblegar sus convicciones revolucionarias. Milita desde hace 50 años en las filas del Partido Comunista Paraguayo. Actualmente es Secretario de la Comisión de Organización del PCP, miembro del Comité Central y de su Comisión Política.