La proliferación de barrios cerrados de lujo en el departamento de Cordillera se encuentra ejerciendo presión sobre el acuífero que provee a varias ciudades de los departamentos de Cordillera y Paraguarí. Los pobladores se manifiestan en contra de la extracción de agua y montan guardia para impedir las conexiones que desabastecerán a las ciudades para la creación de lagunas artificiales destinadas a los ricos. 

Barrios cerrados para pocos, falta de agua para muchos

Casi un millón de dólares es el precio de las viviendas en pozo de Highlands Lagoon Lifestyle, de la que forma parte la desarrolladora Petrohue Real Estate SA. Desde febrero de 2025, el medio alternativo El Otro País lleva documentando cómo grupos de vecinos de Atyrá se encuentran luchando contra esta multinacional que pretende quitarles el agua. 

La organización de los pobladores es la que ha podido sobreponerse a la frágil institucionalidad local, endeble ante los grandes intereses económicos. Son los vecinos quienes han formado barreras humanas, cierran calles e impiden las conexiones a pesar de que la empresa cuenta con medidas cautelares y con acompañamiento fiscal y policial.  

“La cantidad de personas afectadas es incuantificable. El daño será irreversible. Hace más de un año que estamos con esta problemática, y hay otros emprendimientos con lagunas artificiales, como Aquabrava y Aqua Village. En la zona de Altos, muchísimas personas están siendo afectadas y piden movilizarse para desconectar los pozos que abastecen a estos barrios cerrados”, señaló Víctor Samaniego, abogado y vocero de las comunidades afectadas a Adelante. 

Samaniego comenta que, si bien según la ley los estudios de impacto ambiental por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) siempre deben realizarse previo a las obras, nunca se realizó uno para el pozo perforado en Atyrá: “Después de que nos manifestamos en octubre de 2025, recién se solicitó”. El MADES, mediante resolución N.° 1097/2025, ha ordenado el cese inmediato de la excavación por riesgos ambientales, destacando la falta de un estudio de impacto ambiental. Sin embargo, los trabajos de extracción de agua continúan, al amparo del Poder Judicial, con la habilitación, por parte del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ERSSAN), de una aguatera privada vinculada al proyecto.

Frente a esta captura por parte del capital sobre las instituciones del Estado paraguayo, a los pobladores de Atyrá solo les queda montar guardia frente al pozo de extracción de agua, en una vigilia permanente. La campaña autogestiva de los vecinos “En Defensa del Agua” se encuentra activa en redes sociales, con anuncios de movilizaciones y colectas solidarias para resistir el despojo del derecho humano al agua.