Derechos Humanos | Por Lizzy Osorio

Durante los días 10, 11 y 12 de diciembre de 2025 se realizó en Buenos Aires el Foro por la Libertad de todos los Presos Políticos, convocado por la Coordinadora Americana por los Derechos de los Pueblos y Víctimas de la Prisión Política, un espacio de articulación continental que lucha por la defensa de la paz, la democracia y los derechos humanos de los pueblos de América Latina frente al avance del imperialismo.

En un continente atravesado por desigualdades históricas y violencias estructurales, la existencia de un espacio de articulación continental no es un gesto simbólico: es una necesidad política y ética. América Latina no enfrenta hoy conflictos aislados ni coyunturales, sino un proyecto sistemático de subordinación, que se expresa en la militarización, el lawfare, la criminalización de la protesta social, el saqueo de los bienes comunes y el vaciamiento de la soberanía popular.

El Foro ratificó, en primer lugar, las declaraciones fundantes de la Coordinadora: la Declaración del Cuartel de la Montaña, realizada en Caracas en diciembre de 2021, y la del II Encuentro Antiimperialista de junio de 2024. Ambas pueden sintetizarse en una afirmación central: el dominio colonial imperial es incompatible con la vigencia plena de los derechos humanos. En este sentido, se señaló al imperialismo —expresado históricamente en la Doctrina Monroe y en su versión contemporánea Monroe/Trump— como la causa última de los genocidios, las violaciones a los derechos humanos y la existencia de más de dos mil quinientos presos políticos en el continente, a quienes reconocemos como presos del Imperio. 

Se denunció la existencia de cientos de jóvenes, dirigentes campesinos y luchadores sociales encarcelados por participar en resistencias populares en Bolivia, Chile y Colombia, además de centenas de activistas del pueblo mapuche perseguidos en Chile y Argentina. En Colombia permanecen presos casi cien firmantes del Acuerdo de Paz de 2016, junto a cientos de militantes de organizaciones guerrilleras, confirmando que el conflicto armado nunca terminó realmente.

Frente a ese escenario, la articulación continental permite romper el aislamiento al que el imperialismo somete a los pueblos cuando lucha país por país, causa por causa, preso por preso. Un espacio común hace visible que las persecuciones políticas, los golpes institucionales y las violaciones a los derechos humanos no son errores del sistema, sino herramientas de un mismo modelo de dominación. 

Como parte de su estrategia, la Coordinadora decidió conformar un equipo internacional de apoyo jurídico-político, entendiendo que la lucha también se libra en el terreno de la subjetividad, la verdad y los sueños colectivos. En esa línea, se acordó ampliar el programa radial Libres les Queremos, sumando más contenidos, voces y emisoras, fortaleciendo la comunicación popular.

En estos tiempos donde asumimos la disputa del sentido mismo de la paz, enfrentando la narrativa que justifica la represión, la ocupación militar y el encarcelamiento político en nombre del “orden” o la “seguridad”, se nos hace imperiosa la comprensión de que defender la paz es defender la vida digna de los pueblos frente a un sistema que convierte territorios en zonas de sacrificio y cuerpos en descartables.

La articulación continental permite denunciar el lawfare como una forma moderna de golpe de Estado, y sostener que la voluntad popular no puede ser anulada por tribunales al servicio del poder imperial. En cuanto a los derechos humanos, estos solo adquieren sentido pleno cuando se los reconoce como derechos de los pueblos y no privilegios concedidos por el poder. Rescata la memoria histórica, defiende a las víctimas de la prisión política y afirma que no hay luchadores sociales “delincuentes”, ni revoluciones “criminales”, ni pueblos “equivocados”: hay procesos de resistencia frente a la opresión.

Finalmente, la articulación continental es también un acto de esperanza organizada. En tiempos donde el individualismo y el miedo buscan fragmentar las luchas, encontrarse, reconocerse y coordinarse es afirmar que ningún pueblo está solo y que ninguna causa justa es local. Es comprender que la libertad de uno es condición de la libertad de todos, y que frente al avance del imperialismo, la unidad de los pueblos no es una consigna: es una estrategia de supervivencia histórica.

Resoluciones del Foro por la Libertad de todos los presos políticos realizado en Buenos Aires, República Argentina los días 10, 11 y 12 de diciembre de 2025

  • Ratificar las declaraciones fundantes de la Coordinadora: la del Cuartel de la Montaña (Caracas, Venezuela, diciembre de 2021 y la del II Encuentro Antiimperialista de junio de 2024 que se pueden sintetizar en la idea que declaramos incompatibles el dominio colonial imperial con la vigencia de los derechos humanos y señalamos al imperialismo yankee y su doctrina Monroe y Monroe/Trump como causa última y definitiva de todos los genocidios sufridos, de todas las violaciones a los derechos sufridas y de todas las prisiones políticas sin excepción. Los más de dos mil quinientos presos políticos del continente son presos del Imperio y contra los gobiernos imperiales y sus cipayos, va nuestra lucha.
  • Considerar la ocupación militar del Mar del Caribe por parte de la Armada de los EE. UU. como el mayor peligro para la vida y supervivencia de la humanidad. Sus ataques a pequeñas naves y sus homicidios son ilegales y están destruyendo todo el edificio jurídico construido después de la derrota del nazi fascismo en 1945 pretendiendo volver a las épocas imperiales de la conquista de América, la esclavización de África y la expoliación de China y Asia. Si el capitalismo (como civilización occidental) es incompatible con la democracia y los derechos humanos, el Imperialismo en decadencia ya no soporta ni atisbos del derecho internacional o de organizaciones como la ONU, descartadas como basura por los yankees.
  • En el continente hay cientos y cientos de presos del Imperio. Nosotros tenemos registro de las y los compañeros encerrados en las cárceles de los EE. UU., de El Salvador, de Colombia, de Perú, de Paraguay, de Chile, de Bolivia, de Paraguay y de Argentina. Algunos de ellos son presidentes de países (Kirchner de Argentina, Castillo de Perú), otros han sido alto funcionarios (Glass en Ecuador, De Vido en Argentina o Lara en El Salvador); todos ellos víctimas del Lawfare igual que Lula fuera en Brasil, Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia.
  • Hay cientos de jóvenes y dirigentes campesinos y sociales presos por participar en las luchas sociales contra el sometimiento colonial en Bolivia, Chile y Colombia y más de cien compañeros mapuches tanto en Chile como en Argentina. En Colombia siguen presos casi cien firmantes de la Paz de 2016, y cientos de militantes de las guerrillas viejas y nuevas que el conflicto armado no terminó nunca. Y quedan, como rehenes del Imperio dirigentes revolucionarios como Simón Trinidad en la Cárcel de Colorado, EE. UU., desde 2004; Víctor Polay Campos en la base naval de El Callao, Perú, desde 1992, Carmen Villalba, con más de veinte años de condena cumplida a quien le asesinaron dos hijos y “desaparecieron” a su hija Lichita; y también Mauricio Hernández de largas temporadas preso en Chile, Brasil y nuevamente Chile.
  • Reconocemos formalmente a todos y a cada uno de ellos como víctimas de la persecución política y del armado de causas fraudulentas para engañar a los pueblos: los que han luchador por la revolución son presentados como terroristas, los que han participado en las luchas sociales como violentos y enemigos de la democracias y quienes han gobernado con intenciones y acciones de recortar o finalizar el dominio colonial, como simples ladrones. Ante la inminencia del cumplimiento de sus treinta y cinco años de encierro, reclamaremos enérgicamente la libertad por cumplimiento de pena de Víctor Polay Campos.
  • La Coordinadora ha decidido formar un equipo de apoyo internacional a la acción jurídico política que despliega por cada uno de ellos, conscientes que la lucha se libra en el terreno de los sueños y las creencias, de la subjetividad y la circulación de la verdad. Por ello también procuraremos ampliar nuestro programa radial Libres les Queremos con más contenidos, más voces, más emisoras amén de nuestras queridas radio del Sur de Caracas, Rebelde de Buenos Aires y Cultura de Santa Fe, Argentina.
  • La Coordinadora ha mostrado su vigencia y su capacidad de generar y ser parte de alianzas mucho más amplias en esta lucha donde no sobra nadie; nos alegramos en estos días por la incorporación de una nueva organización, boliviana, de Cochabamba, “Patria, Justicia, y libertad” que ya ha obtenido su personería jurídica y solicitado incorporación a esta Coordinadora. Con la voluntad de sumar fuerzas, consolidar equipos y desplegar más iniciativas convocamos a un nuevo encuentro internacional por los derechos humanos de los pueblos contra el Imperio para diciembre del 2026.
  • Queremos destacar que este foro fue enteramente financiado por los compañeros delegados, quienes pagaron sus pasajes desde Bolivia, Perú, la Patagonia y Colombia. Agradecemos públicamente a los compañeros de la Federación Judicial Argentina y de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA A) que resolvieron el alojamiento; a los compañeros de la Comisión Provincial de la Memoria que los recibió en el sitio de memoria Pozo de Quilmes y en el Archivo de la Memoria en La Plata. Y un agradecimiento enorme a las Madres de la Plaza de Mayo que nos permitieron hablar en la Plaza de Mayos y en Casa de las Madres en la calle Hipólito Yrigoyen, así como al Dr. Raúl Zaffaroni que nos recibió fraternalmente en su casa.
  • Y a todos que nos alentaron, acompañaron y hacen suya la bandera de la libertad para todas y todos los presos políticos.

Libres les queremos

Nadie suelta la mano de nadie