Editorial del 25 de agosto del 2025


Agosto es un mes de gran importancia para la historia del Paraguay. Y este año se ha sumado a la historia del país novedades bellas y muy feas.

Las novedades bellas son enormes pero pocas. El nacimiento de la poeta comunista Carmen Soler el 4 de este mes, el nacimiento del maestro creador de la guarania, el comunista José Asunción Flores, la semana de la Guarania para recordar el centenario de esta gran creación musical paraguaya, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, son de este mes.

Pero tenemos unas cuantas novedades muy feas:

El gobierno de Cartes, a través de sus marionetas, dio pasos enormes para demostrar su total dependencia a los EE. UU., acordando instalar un “centro antiterrorista” en Asunción, con el apoyo del FBI norteamericano. Dicho centro tendrá como eje de acción la Triple Frontera y su tarea será combatir al Hezbollah, al “terrorismo” y al “crimen organizado”. Al mismo tiempo, Paraguay firmó con los EE. UU. un acuerdo para recibir a personas deportadas por dicho país, sin que la propuesta sea discutida en el Congreso Nacional.

El Federal Bureau of Investigation (FBI, en español, Oficina Federal de Investigaciones) tiene una oscura y sangrienta historia apoyando a tiranías militares fascistas y persiguiendo a luchadores por la libertad en América Latina y varios otros países. Al respecto existe suficiente información que demuestra la característica de la estructura de una de las principales organizaciones de inteligencia para la represión que tiene EE. UU.

También existe suficiente información para afirmar que el Estado más terrorista de la historia de la humanidad es el norteamericano. La misma tiranía militar de Stroessner fue enteramente tutelada, adiestrada por los EE. UU. para perseguir, encarcelar, torturar, exiliar, asesinar, secuestrar y desaparecer a la disidencia política que luchó contra la corrupción galopante y el terrorismo de Estado que reinaron durante 35 años.

De hecho, antes, en la década del 40, EE. UU. reforzó su relación con el Paraguay, específicamente con el tirano fascista Higinio Morínigo, iniciando una fuerte cooperación económica con el gobierno totalitario que dirigía nuestro país. Además, apoyó a Morínigo y a los colorados en la Guerra Civil de 1947, que finalizó un 20 de agosto, dividiendo dramáticamente al país y generando una herida de muerte al movimiento obrero y social, que comenzó a ser dirigido por el coloradismo en función a los intereses de patrones, terratenientes, banqueros, empresarios y corruptos.

La relación con los EE. UU. está escrita con la sangre de grandes mujeres y hombres que lucharon por un Paraguay próspero, libre y soberano. Hoy seguimos teniendo un Paraguay decadente, sumiso y dependiente, arrodillado a los EE. UU. y las grandes potencias extranjeras que, asumiendo la rastrera y grosera frase de Horacio Cartes, usan y abusan de nuestro país, sus recursos naturales y su población.

Dos acuerdos nefastos se suman a nuestra historia de genuflexión y dependencia, en perjuicio de nuestras libertades, en perjuicio de nuestros bolsillos, porque ambos acuerdos perjudicarán a la golpeada economía del país, sobre todo a la de la clase trabajadora que vive en el Paraguay.

Este 30 de agosto se conmemora el Día Internacional del Detenido-Desaparecido. En nuestro país, gracias al adiestramiento y la cobertura de los gobiernos norteamericanos, una gran cantidad de luchadoras y luchadores fueron secuestrados y desaparecidos por luchar en favor de la libertad y el bienestar. El sábado a la tardecita, en la Plaza de los Desaparecidos, al lado del Palacio de Gobierno, la Plataforma Social de Derechos Humanos, Memoria y Democracia, organizará un acto para homenajear a quienes fueron víctimas del secuestro y desaparición por parte del gobierno de Stroessner, y además colocará a disposición una serie de informaciones para identificar el riesgo de secuestro y desaparición que tienen nuestras libertades.

En la jornada del próximo 30 de agosto, con el lema “Contra el secuestro y desaparición de nuestras libertades”, tendrán espacio las denuncias contra varios atropellos. Los desalojos a pueblos indígenas y campesinos, la persecución a centros culturales (como es el caso de La Chispa), la persecución política a opositores (como los casos de Beto Riart, Kattya González, Miguel Prieto), así como el secuestro de derechos para la clase trabajadora, que se expresa de diversas formas, entre ellas con el uso discrecional de los fondos para la jubilación y con la precarización laboral.

En cuanto a las políticas del gobierno cartista en contra de los derechos de los trabajadores, también es una política impuesta por EE. UU. a través del Fondo Monetario Internacional (FMI). Recordemos que para aprobar las políticas y orientaciones del FMI, se requiere del 85%  de votos de sus miembros, y EE. UU. tiene 17%, o sea, tiene poder de veto. Siempre se necesita de EE. UU. para aprobar lo que el FMI aplicará en los países.

Por eso es importante identificar que el nefasto legado de la tiranía terrorista de Stroessner tiene en Cartes y sus marionetas una continuidad que se expresa en el secuestro de derechos y libertades, siempre tutelado por EE. UU.

El 27 de agosto, además de ser fecha de nacimiento de nuestro camarada José Asunción Flores, recordamos a la Huelga General de 1958 y el secuestro y desaparición de dos grandes dirigentes de nuestro Partido Comunista, los camaradas Antonio Maidana y Emilio Roa, víctimas de la Operación Cóndor en Buenos Aires, Argentina, en 1980.

A la dependencia mortífera de nuestro país con EE. UU., le oponemos la belleza y dignidad que nos legaron miles de compañeras y compañeros como Maidana y Roa, proponiendo el encuentro y unidad de las mayorías trabajadoras, campesinas, indígenas, estudiantiles, junto a artistas, intelectuales y científicos, para construir el país para la clase trabajadora, con un nuevo Estado, sin explotadores ni explotados. Nos vemos en la Plaza de los Desaparecidos.  

Imagen: Fotociclo